sábado, 13 de septiembre de 2014

Para comer con dignidad...


Así es como comemos normalmente, con Leo en brazos o en el columpio; o más bien, empezamos con Leo en el columpio y por lo general, terminamos con él en brazos.

Una amiga de mi hermana Rous, muy religiosa ella, decía que para ella lo más importante es comer bien y dormir bien y que ya después sí que venía amar a Dios sobre todas las cosas, honrar padre y madre y todo lo demás.  Yo siempre he sido un poco así, para dormir la siesta me ponía el pijama, echaba todas las persianas, me acostaba con sábanas y mantas encima, la tele encendida con el volumen apenas audible y si no, no me dormía.  Tampoco logré hacerme nunca con la costumbre española de comer de pie, una tapita, en cualquier bar; para mí, para comer había que sentarse, ponerse la servilleta en el regazo, coger los cubiertos y comer, con dignidad, como es debido.  Digo "había que" porque ahora, cuando logro meterme entre pecho y espalda el contenido de todo un plato de comida, doy gracias de rodillas.  Por eso escribo ésta entrada, sobre las cremas de verduras, que me han salvado la vida y la salud en estos meses y que constituyen la base de la alimentación de ésta casa.

Las cremas, como yo las hago, contienen todos los nutrientes necesarios para sostener a una mamá en período de lactancia y un marido trabajador y que comparte las tareas del hogar al 50% riguroso.  Nosotros las tomamos, un par de veces por semana (yo tres o cuatro), para comer, porque en la cena tomamos más proteínas que otra cosa.  De modo que os cuento cómo las hago para que probéis en casa; es una forma excelente de comer bien, se preparan muy rápido y se comen también muy rápido :)

Ingredientes:

1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de aceite de oliva
1/2 puerro
3 tazas de caldo
150 gramos de queso fresco (en Alemania ponemos queso Quarck pero en España, tanto en el Día como en el Mercadona venden unas tarrinas de queso fresco batido que vienen estupendamente)
100 ml. de nata
100 ml. de leche desnatada
Sal
Pimienta u otro condimento que le queráis echar

Y dependiendo de la crema que queráis hacer:

Tres patatas y tres zanahorias, o,
Tres calabacines, o,
Seis zanahorias y una patata, o,
Media calabaza, o,
Un Brócoli (la de Brócoli le encanta a mi amigo Álvaro! :)

Ajustad las proporciones si vuestra familia es más grande. 

Es muy fácil de hacer; el puerro se corta en juliana (no hace falta cortar muy fino porque después se pasa la batidora), se pone a calentar -a fuego muy bajito- la mantequilla y el aceite y se fríe el puerro.  Después se echa lo que hayáis elegido de verdura para la crema, se sofríe un ratito y se echa la sal y la pimienta.  Echamos el caldo hasta cubrir la verdura y dejamos cocer unos 15 minutos.  Dejamos enfriar.  Cuando esté templado, pasamos la batidora y una vez triturado todo echamos la crema, la leche y el queso y si el queso no se funde bien con lo demás, volvemos a pasar la batidora. 

Y ya está!

Podéis acompañar con pan tostado o frito, patatas fritas, o lo que queráis!!

Bon apetit! 


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