sábado, 27 de septiembre de 2014
El porteo
Lo más importante que hemos aprendido del porteo es que no a todos los niños les gusta y que no todos los trapitos, slings, mochilas y demás son para todos ellos. De modo que el consejo número uno sería que no compréis ningún artefacto de porteo hasta que vuestro pequeño o pequeña esté en el mundo y una vez que haya llegado, llevadlo a la tienda a por la mochila o trapito.
Nuestro Leo, como siempre, ha dado la nota también con el porteo.
No sé si os lo he dicho pero esperando a Leo compré muchísimas cosas, por Internet, super rebajadas, que pensé que eran must-have para las mamás y los bebés; la verdad es que agradezco muchísimo haber comprado algunas de ellas, en particular las que sin rebaja son carísimas y las que voy necesitando con el paso del tiempo, cualquier día, sin previo aviso, y tengo ya por eso, porque durante el embarazo, guiada por la intuición y las amigas, compré un millón de cosas.
Mujer precavida vale por dos, eso es verdad, pero en el caso del porteo, no tanto.
Primero compré un sling de la marca Mini Monkey, que prometía maravillas y como con todos los artefactos destinados a los bebés, en el manual de instrucciones vienen niños super sonrientes, con sus padres, más sonrientes aún, que parece que los llevan sin hacer ningún esfuerzo; puede que sea el caso para muchos padres pero cuando Leo tenía unas pocas semanas de vida, intenté meterle en el Mini Monkey y fue imposible. a) era muy grande y el pobre bebé se perdía dentro; b) como todo el peso se carga con un hombro y el cuello, aún si Leo pesaba unos 4 kilos, llevarlo así era extenuante; y, c) no paraba de llorar, no le gustaba nada la sensación. Como no quería admitir que me había gastado el dinero estúpidamente me dije, "eso es porque Leo es muy chico y el Mini Monkey muy grande y salí a buscar el siguiente.
El segundo fue un trapito, de a marca El Árbol de la Vida. Lo compré en Ecopeque y no sé por qué compré el de 5 metros. Lo primero que os diré es que 5 metros, con mi niño enorme de 5 meses, son demasiados, así que si encontráis el de 3 metros y el peque va cómodo, comprad ese. Lo cierto es que en la misma tienda nos enseñaron -más o menos- a colocarlo y llevarlo "puesto" y pusimos a prueba el invento; Leo lloró bastante mientras lo acomodábamos pero se quedó dormidito instantáneamente. En todo caso, intenté llevarlo otro día en el trapito y lo sentía duper incómodo, aunque él iba dormido la mar de a gusto, yo sentía que el pobre iba todo doblado y mi madre que nos miraba desde fuera, veía lo mismo. Ahora he visto a muchos padres (sobre todo padres) y madres que llevan a los bebés recién nacidos en el trapito y van muy cómodos y bien, el secreto es, os lo digo desde ya, no tener miedo a ajustarlo ya que la tela es elástica y como va pegada al cuerpo de la madre tan bien, si está demasiado ajustado -lo que es casi imposible de hacer por la confección de un buen trapito- la madre lo siente la primera. De modo que cuando estaba chiquito lo llevé en el trapito tres veces, la tercera lo seguíamos viendo demasiado doblado así que desistimos.
El tercero fue el ErgoBaby, también lo compramos por Internet, por unos 40 €, cuestan unos 140 € en la realidad, y lo compramos porque Leo lo pasaba fatal en el carrito y casi siempre volvíamos con él en brazos, sin embargo, una vez que lo recibimos y leímos las instrucciones nos dimos cuenta de que Leo era demasiado chico para el invento, así que ahí está, esperando a ser usado. Éste artefacto está muy bien para llevar a los niños en el frente o en la espalda, mirando hacia el padre o madre, pero no para llevarlos observando el mundo y yo no lo he probado pero dicen que la posición sobre la cadera de la madre es incomodísima. Ya os contaré cómo va cuando Leo tenga edad para usarlo.
Ahora os cuento lo que nos ha funcionado. Al final hemos vuelto al trapito, como Leo odia ir mirándome a mi (a mi me ve ya todo el día), el trapito es la solución ideal para llevarlo mirarlo el mundo, está encantado, si bien, y eso es importante, se enfada y a veces llora mientras lo estamos colocando; el secreto es colocarlo rápidamente y empezar a andar aunque en el camino vayáis ajustando los hombros (los vuestros y los de él) y demás; la posición del trapito es la básica, sólo que en lugar de meter al peque mirándoos a vosotros lo ponéis mirando hacia adelante y metéis los bracitos en la cruz, como en la postura básica. Leo va encantadísimo, como podréis juzgar por la sonrisa :)
Otra cosa importante, para las que seáis o pretendais ser de la escuela del attachment parenting del Dr. Sears, recordad como consejo general que todos los consejos que da hay que tomarlos con una pizca de sal y en este caso, sabed que no a todos los niños les gusta ir colgados de la madre todo el día y que no es verdad que se puedan hacer las labores domésticas con el peque colgado, se puede hacer algunas, pero muy pocas, y a nuestro Leo, por ejemplo, le gusta la libertad de movimiento y el porteo, sea con el artefacto que sea, limita bastante el movimiento.
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Yo soy el agarrado de la familiar y me ponía (y me sigo poniendo a veces) de los nervios cada vez que veía aparecer algún "cacharro" nuevo por la casa....pero esto es así, también se puede criar a un niño con muchas menos cosas, pero ese no es nuestro caso. Siempre intentamos tener lo mejor para nuestro pequeño y si eso supone no guardar la Visa en el bolsillo, no pasa nada, siempre que se puede y estar muy atentos a las rebajas, ofertas de internet cosas usadas, etc....
ResponderEliminarChiquetis, perdonadme por ser tan agarrado muchas veces,
os quiero muchísimo!!!!
el papá