jueves, 17 de julio de 2014
Volver a correr...?
El lunes 14 volví a correr; quince minutitos de nada pero lo cierto es que volví a correr.
Aproveché para "reconocer" la zona y pensé que al igual que el paseo por la orilla del Guadalquivir, desde el puente de la Barqueta, pasando por la Pasarela y volviendo por el Cachorro, se había convertido en mi lugar feliz, el sitio donde dejar kilómetros y más kilómetros de alegrías, frustraciones y tristezas, estos rincones del Bürgerpark, el restaurante Emma am See, el embarcadero, los lagos y el pequeño zoo donde pastan los burritos, las vacas y las cabras enanas, sería mi nuevo lugar feliz. Se puede tener dos o más lugares felices y para mi, los lugares más felices son aquellos por los que paso corriendo.
Pero bueno, al lío. A la mañana siguiente me dolía, de cintura para abajo, absolutamente TODO. El dolor más reseñable -y que sigue ahí- es el de la pelvis, que me duele cuando me levanto y que me obliga a caminar como una viejecita los primeros pasos siempre que me levanto de una silla, de la cama o del sofá; por lo demás creo que los demás dolores son los normales de haber pasado un año sin correr: agujetas, rodillas y cadera derecha (mi tendón de aquiles).
Al día siguiente miré en internet opiniones de otras corredoras sobre lo que les habían dicho los ginecólogos y los fisioterapeutas acerca del momento correcto para volver a correr: los fisios eran unánimes en su veredicto, hay que esperar de 6 a 9 meses para volver a correr (una burrada, ¿no?) mientras que los ginecólogos eran unánimes en el suyo: sólo hay que esperar 6 semanas o bien, el tiempo que se tarde en poder andar "rapidito". ¿A quién creer? En temas de deporte, músculos, huesos y tendones, al Fisio, obviamente, sin embargo, me parece exagerado.
La explicación de los fisios es que durante el embarazo los ligamentos se relajan y si no se espera a la recuperación total de los mismos -a los 6 meses como mínimo- el riesgo de lesiones es elevado; no obstante, hay una salvedad: las mujeres acostumbradas a correr, tenemos los ligamentos más fuertes, de modo que no sólo que no se relajan lo mismo en el embarazo sino que tardan menos en recuperarse. De ahí es de donde me voy a agarrar para salir a correr, aunque sea un poquito, ya.
Para mi, la carrera es fundamental para mantener un equilibrio corporal y mental, llevo un año exacto sin correr porque entre el tratamiento y el embarazo ese es el tiempo que ha pasado y desde entonces, he soñado muchas veces que corría, con barriga o sin ella y me sentía relajada y feliz, de modo que a partir de ahora, aunque sea poquito a poco, vuelvo al asfalto.
(La de la foto son obviamente yo, empujando el carrito del donete, a las 4 semanas...iba "rapidito" ya...que conste en actas...)
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La mejor mama del mundo!!!
ResponderEliminarMi Pepi
Hola Vero! Como sabes soy fiel seguidora de este blog, me da nostalgia cuando leo algunas cosas y me recuerda mi experiencia. En cuanto a correr, el día que supe que estaba embarazada corrí como nunca en mi vida. Ese año, el 2012, corrí dos medias maratones y estaba en una forma física increíble. Como sabes, Martín nació el 17 de abril de 2013 y las ganas que tenía de correr eran infinitas. Pero claro, me quedé sin musculatura. Menos mal que en casa tengo a un preparador físico, así que te digo lo que hice. El mes de agosto iba tres veces al gimnasio a recuperar musculatura y fortalecer piernas. En septiembre, andaba diez minutos, luego corría 2 minutos, andaba otros dos, corría 2 y así un total de 30 minutos. Esos 2 minutos los fui aumentando hasta que corría 15 minutos seguidos. Los dolores eran fuertes y la pelvis me dolía. El problema es que tras el embarazo nos hemos quedado a cero en las reservas de elastina y somos propensas a lesionarnos. En enero de este año, empecé el entrenamiento fuerte. Llegué a hacer 10 km a una media de 5.12 el km y llegó la lesión. Me lesioné el glúteo superior derecho y estuve un mes rehabilitándolo. Mi consejo es que andes y corras poco a poco. Aunque tengas ganas de correr como nunca lo has hecho, piensa en que tu cuerpo no es el mismo y necesita su tiempo. En doce años que llevo corriendo nunca me había lesionado hasta ahora. ¡Suerte! Y como dice Juanma... ¡pedazo de madre estás hecha!
ResponderEliminarGracias Olga!!! no sabes lo que me sirven tus consejos!!! la verdad es que no volví a salir a correr desde ese día, al principio por falta de tiempo, luego llegó el calor y el sábado, subiendo mi regalo de cumpleaños (una bici de cross training) me empezó a doler sobre la cicatriz de la cesárea y me lo tomé como un mal augurio...ya sospechaba yo que había vuelto al asfalto demasiado pronto. Desde ayer hago unos 10 minutos de bici (espero ir aumentando más o menos rápidamente...) y a partir de ahora poquito a poco. El sábado nadé en el lago y también me sentí muy bien...conste que odiaba la natación y sólo empecé a nadar para recuperarme de una lesión!! pero bueno, tendré que hacer entrenamiento cruzado hasta que esté lista. MUCHAS GRACIAS OLGA!!! COMO SIEMPRE!!! ME SALVAS LA VIDA!!!
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