lunes, 14 de julio de 2014

Ningún día es igual que el anterior...y ninguna táctica funciona dos días seguidos!


Este es mi niño durmiendo en brazos.  Le encanta dormirse en los brazos -me imagino que como a todos los bebés- sin embargo, cuando se duerme en brazos se despierta pronto.  Esa es la única regla inmutable que hemos podido descubrir hasta ahora.

Al principio solía pensar: "hoy ha dormido muy bien en la cuna mecedora del salón, de modo que mañana también bajaré las persianas de dos ventanas pero dejaré que por otra entre algo de luz, le pondré su manta verde preferida, el chupe rojo que es el que más le gusta, le meceré un ratito y así dormirá bien"...lo cierto es que al día siguiente, seguía todas mis reglas, pero ¡oh gran sorpresa! el Donete se despertaba un cuarto de hora después.

Otra noche que no podía dormirse, le leí "Little Women" que es el libro que estamos leyendo juntos y se durmió como un angelito, de modo que dije: mañana le leeré para que se duerma...al día siguiente, tampoco funcionó.

Tenemos nuestros días fantásticos, como hoy: durmió toda la noche, se despertó a las 6:30, se tomó un bibi de leche de sacaleches y se volvió a dormir; yo desayuné con Juanma, me duché mientras él todavía estaba aquí y vi un poco de tele (¡¡¡cómo ha cambiado el mundo desde la última vez que vi el telediario!!!).  A las 9 se despertó, le cambié el pañal, como siempre jugando, comió otra vez y se quedó dormido una media horita, durante la cual contesté algún que otro e-mail, compré libros por Internet, recogí la ropa, instalé el Mendeley en el iPad y me comí un plátano (¡¡¡Hay que ver lo que cunde el tiempo cuando se tiene poco!!!) Volvió a despertar, le volví a cambiar el pañal, me lo llevé a la cocina y estuvimos jugando a los sonidos y con los animalitos de la hamaca mientras hacía la comida y cuando se cansó me lo llevé a la otra hamaca, la que se mueve sola, esto pareció acabar con su paciencia, de modo que volví a darle de comer hasta que se quedó fritico y lo volví a acostar.   Hasta aquí nuestro día de hoy, son las 2 de la tarde y esta mañana ha sido PER-FEC-TA!!

Sin embargo, ya no bajo persianas ni dejo una abierta, ya no uso una manta "preferida" ni lo acuesto en una cuna en la que parece dormir mejor, porque he descubierto que mi niño no tiene reglas.  Como pone en el título, ningún día con un bebé pequeño es igual que el anterior, de nada sirven las estrategias y lo-que-me-funciona-muy-bien, de un día para otro cambian de idea, hay días en que se despierta todo sonrisas y otros en los que está gruñón desde primera hora, días en los que está más tranquilo y días en los que está más activo...en fin, es normal, son pequeñas personas y todos, chicos y grandes, tenemos nuestros días.

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